Kent Rogowski es un fotógrafo estadounidense con una curiosa afición: hacer retratos de peluches a los que literalmente les ha dado la vuelta. Es su proyecto Bears.
Muchos de ellos, de apariencia tierna y adorable, se convierten en seres de extraño aspecto cuyas costuras se convierten en cicatrices y su piel se vuelve áspera.
El proceso comienza cuando Kent compra los peluches en tiendas de segunda mano. El proceso se realiza así:
Para su creador, lo más interesante del proyecto es observar las diferencias que se producen cuando un adulto y un niño ven las fotografías. Los adultos tienden a sentir rasgos de delirio en el proyecto, y los niños siguen sintiendo ternura por esos extraños muñecos.
Podéis ver el resto de sus fotografías en su web.








