En Japón la sal es un símbolo de purificación. Incluso es habitual poner platitos de sal en la entrada de los restaurantes para protegerlos.
Motoi Yamamoto utiliza este condimento para realizar sus meticulosas obras: laberintos de sal en grandes superficies.



Tiene que ser verdaderanebte paciente. Pero que nadie llegue a estornudar cerca de su obra que lo mata!
ResponderEliminarSaludos :)
:):):)
ResponderEliminarHola Tila:
Tienes razón!! y los niños de la manita de sus papis, no sea que se pongan a jugar a que nieva!
Un saludo.