A la hora de decorar la habitación de nuestro bebé existe un amplio abanico de colores más allá del azul o el rosa. Las tonalidades a elegir pueden ser infinitas y podemos dar a la estancia un aire muy personal que nos hagan sentir cómodos y confortables. Elegir el blanco como color de base siempre es una apuesta segura. Nos ofrece frescura, orden, calidez y elegancia. En este caso, al combinarlo con diferentes tonos de azul y gris, conseguimos un espacio muy equilibrado. Los muebles principales son de madera lacada en blanco y el color lo ofrecen las pareces y complementos decorativos. Las paredes de madera nos dan un toque cálido que se combina con un original papel pintado que simula ser la entrada a un fantástico bosque poblado por alegres pajaritos. La armonía de esta habitación seguro que nos hará disfrutar de hermosos momentos con nuestro bebé. |
22 de abril de 2011
Equilibrio tricolor
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Hola guapa:
ResponderEliminardesde hoy te sigo en tu blog y te invito a conocer el m´ñio....
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Un saludo