Haroshi es un escultor japonés que ha sabido transformar patinetes rotos en coloridas esculturas.
Como buen aficionado al skate siente especial cariño por sus tablas, por lo que la idea de reciclarlas y darles "otra oportunidad" le resulta muy gratificante.
En el interior, escondido entre la madera, Haroshi incluye un objeto de metal también procedente de las tablas de skate. Simboliza el alma de la escultura, al igual que Unkei, un escultor de Budas japonés del siglo XII, incluía una bola de cristal llamada Shin-gachi-rin (circulo de la luna nueva) representando el corazón de Buda.
Merece la pena echar un vistazo a la web de Haroshi.